domingo, 11 de enero de 2026

 

2026: El mercado como protagonista

Blanca González Rosas / 11 enero 2026

 Con novedades, cambios y reestructuras a nivel global y nacional, el mercado ferial del arte contemporáneo define el inicio de este 2026


                 
El Foro Cultural M7-Msheireb, epicentro de innovación y emprendimiento para diseño, fashion y tecnología en Doha, Qatar. Una de las sedes de la primera edición de Art Basel Qatar . 

El predominio del mercado de alta gama y presencia global en la definición del ecosistema del arte contemporáneo, se fortalece este 2026 con la presencia de las ferias Art Basel y Frieze en dos de los países más ricos de Oriente Medio.

Durante la primera semana de febrero, la suiza Art Basel presentará su primera edición en Doha, Qatar y, anunciada para el mes de noviembre, la inglesa Frieze tendrá su primera edición en Abu Dhabi, en los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Y si bien desde 2007 en en los Emiratos se realiza la feria Art Dubai, el imán de las dos ferias más fuertes a nivel global dinamiza la situación geopolítica del arte al potenciar nuevos mercados. Sin embargo, una circunstancia que no debe soslayarse es el centralismo galerístico de Art Basel y Frieze ya que, en ambas y en varias de sus ediciones, se repite la presencia de galerías consideradas líderes -blue chip- a nivel global.

          Audaz y visionaria en la innovación de emplazamientos feriales -recordemos la creación de Art Basel Miami en 2002, en una ciudad que inclusive carecía de una estructura cultural  profesional-, Art Basel Qatar auncia un modelo ferial diferente al establecer un tema curatorial para todas las galerías participantes. Con base en la información de su página web, la feria “saldrá” del modelo tradicional de la exhibición en estantes, introduciendo un nuevo formato basado en la “visión artística y el rigor conceptual”, para generar una experiencia atractiva que mantenga la relevancia del mercado.

          A realizarse del martes 3 al sábado 7 de febrero -los dos primeros días para “preview” y los posteriores para público general-, Art Basel Qatar presentará únicamente 87 galerías -las ferias de Art Basel en Basilea, Miami, Paris y Hong Kong cuentan entre 206 y 289 galerías- que exhibirán a un solo artista que desarrollará el tema de “Becoming” (deviniendo, transformándose).  Con este tema, la feria propone “meditar sobre la transformación humana y la evolución de los sistemas que configuran la manera como vivimos, creemos y creamos significado”.  Una propuesta que al fusionar el modelo de reflexión artística de una bienal con el interés económico del mercado y la mercadotecnia turística experiencial, asume y transparenta la vocación de la saturada, global e incómoda Bienal de Venecia. 

          Por parte de México, la única galería que participa en Art Basel Qatar es la Kurimanzutto con un proyecto de Gabriel Orozco. 

          Aunque parezca lejana y sin importancia para la escena del mercado del arte contemporáneo en México, Art Basel Qatar, al realizarse en la misma semana que ZsonaMaco que estará presente del 4 al 8 de febrero en la Ciudad de México, fortalece la transformación que ha ido teniendo la feria mexicana desde hace aproximadamente cinco años. Autonombrada como la feria más importante de Latinoamérica, ZsonaMaco fue atractiva e interesante por la potencia artística y comercial de galerías que participaban en una o varias ediciones, entre ellas Eigen+Art, Marian Goodman, David Zwirner, Lisson, Lelong, Gagosian, Gladstone, Perrotin. Sin embargo, cada vez más, la oferta artística de la feria ha disminuido tanto por la ausencia de galerías de liderazgo global, como por la inclusión de galerías que no corresponden al rigor artístico que tuvo ZsonaMaco en sus inicios y mejores años (aproximadamente 2011-2018).

          En la edición 2026,  Zsona Maco se realizará del miércoles 4 al domingo 8 de febrero, durante la misma semana de Art Basel Qatar. Una fecha que se encuentra, además,  en el contexto de dos ferias que sobresalen por el prestigio de las galerías que participan: FOG Design+Art de San Francisco que se presenta una semana antes de la feria mexicana, y Frieze Los Ángeles que se organiza dos semanas después. No sorprende que en las tres ferias mencionadas participen varias de las mismas galerías de gran potencia global.  Ante este panorama tan competitivo y centralista, ¿qué nivel de coleccionistas, compradores y espectadores internacionales vendrán a la Ciudad de México? Si el nivel económico de los clientes define el segmento jerárquico de las ferias, ¿cuál es el actual modelo de posicionamiento artístico, comercial y global de ZsonaMaco?.

          En la Ciudad de México, el fortalecimiento de la Feria Material se ha convertido en una alternativa para el público que busca arte al margen del espectáculo que se percibe como exclusivo y de lujo.  En su edición 2026, estará presente del 5 al 8 de febrero en una nueva sede en la colonia Atlampa. Pero  Material y las otras ferias que integran la Semana del Arte en la Ciudad de México, las comentaremos después.   

domingo, 21 de diciembre de 2025

 

Ver para mirar, y no para admirar

Blanca González Rosas / 21 de diciembre 2025

¿Ya vieron la muestra de pintura abstracta en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México (MAM)? Aunque su curaduría no responde al profesionalismo de una exposición museística, el encuentro con las obras, la identificación del acervo de museos del Instituto Nacional de Bella Artes y Literatura (INBAL), y el re-conocimiento del inicio y primer desarrollo de la pintura abstracta en México,  justifican una visita al recinto.

                                     

 Vista general con obras de Wolfgang Paalen, Helen Escobedo, Kasuya Sakai, Antonio Ramírez, Marta Palu, Beatriz Zamora, Myra Landau.                            

 Al margen de las imprecisiones curatoriales que abarcan fechas y generalización de planteamientos sin presentar una “revisión”  como señala  la cédula introductoria,  La aparición de lo invisible. Arte no figurativo en México, 1948-1978, es una oportunidad para recordar y disfrutar la excelencia pictórica que existe en nuestro país.     

          Integrada con piezas realizadas entre 1943 y 1979 por aproximadamente 30 creadores, la exhibición detona el interés por ubicar y comprender, desde una perspectiva contemporánea, las aportaciones artísticas y estéticas de las firmas representadas. Establecer la relación que tuvo cada artista con la abstracción europea, identificar coincidencias generacionales, y analizar el desarrollo de los lenguajes mexicanos asumiendo la aceptación privada -no institucional- que tuvieron las estéticas abstractas desde los años cincuenta, permitiría apreciar las obras no sólo por su impacto visual sino, también, por su significado artístico y social.

Organizada a partir de tres conceptos que se plantean como “inherentes” a la obra de todos los participantes, el diseño curatorial los clasifica en tres ejes: “la búsqueda de una raíz abstracta en el pasado prehispánico, el desdibujamientos de las fronteras geográficas y temporales en el arte no figurativo, y la relación de los artistas con el presente en crisis”. Emplazada museográficamente “sin una linealidad determinada”, la exhibición amalgama a todos los participantes sin distinguir generaciones, poéticas y fechas de realización de las obras. Y en lo que concierne al período planteado, los textos de sala no informan sobre los criterios que sustentan el lapso de 1948 a 1978.

Innovadores en la década de los años cincuenta, legitimados y con demanda comercial en los sesentas e institucionalizados en los setenta, los lenguajes de abstracción pictórica fueron diversos y en constante transformación. En la exposición, los años cincuenta están representados con obras de Gunther Gerzso -paisajes aéreos con saturación de elementos geométricos-, Alice Rahon -paisajes flotantes de atmósferas fantásticas-, Mathias Goeritz -signos y referencias primitivistas-, Wolfgang Paalen -con un paisaje que remite al informalista alemán Ernst Wilhelm Nay y al francés Jean Bazaine-, y Juan Soriano quien sobresale con una composición que alterna la sutileza del color con el dinamismo de las formas.  

                                             
                     Mathias Goeritz, El cuadro de los cuadros, 1952-1954, óleo sobre tela.  




                           Wolfgang Paalen, Migración de Yucatán, 1959, óleo sobre tela.  
                       

El conjunto realizado en los años sesenta es el más numeroso. Producidas por artistas que entonces eran de trayectoria joven -con excepción de Rufino Tamayo-, las obras sintetizan la diversidad que tuvieron las expresiones abstractas en esa década: la figuración desenfocada y diluida en el color de Rufino Tamayo, las texturas esgrafiadas de Antonio Peláez, las composiciones en tonos vigorosos que alternan formas orgánicas con referencias semigeométricas de Gabriel Ramírez y Aceves Navarro, el protagonismo lineal de Kasuya Sakai, las exploraciones de Enrique Echeverría que delatan cierto dialogo con Nicolas de Staël, las poéticas en planos de referencia constructiva de Fernando García Ponce, la estética tecno-surrealista de Brian Nissen, las atmósferas en movimiento de Antonio Ramírez, y los planos monocromáticos delimitados y en distintas texturas de Antonio Rodríguez Luna son algunos de los lenguajes.


                       Gabriel Ramírez, Visión cotidiana de una araña, 1966, óleo sobre tela.  



                                 Antonio Peláez, La cápsula errante, 1966, óleo sobre tela.  
                                               

Sobresalientes por su pro puesta y no por su género, destacan Lilia Carrillo con la sutileza etérea de sus atmósferas cromáticas, Cordelia Urueta con las oscuridades luminosas de tonos brillantes, Helen Escobedo con una escultura que conjuga volúmenes geométricos con intervenciones orgánicas, Águeda Lozano con una pieza elegante y sobria que corta el monocromatismo de los blancos con un un punzante tono terroso y, por último, dos artistas que sorprenden por la relación entre la calidad de sus pinturas y el cambio rotundo de su devenir creativo: Marta Palau con una interesante composición que alterna textura y geometría en planos de gran presencia monocromática, y Beatriz Zamora con una espléndida pieza  que fusiona la energía de las formas orgánicas con la vitalidad de tonos en azul, rojo, blanco y negro.



                                          Lilia Carrillo, Introspección, 1966, óleo sobre tela.  


                                  



                                               Beatriz Zamora, Figura 2, 1969, óleo sobre tela.  


                                       Marta Palau, Salón Independiente 1969, óleo sobre tela.   

Y si bien de Beatriz Zamora no se exhiben en el museo piezas de sus tradicionales monocromáticos en negro, de Marta Palau, en la muestra emplazada en primer piso bajo el título “La Colección”,  se encuentra  una de sus atractivas instalaciones escultóricas realizadas con hojas de maíz.  

El predominio del contexto en la percepción del arte ha derivado en la devaluación artística y comercial de autores mexicanos que no están representados en galerías feriales. Re-conocer y re-valorar las firmas de primer nivel, es un compromiso que empieza mirando las obras. En las ferias no se miran, sólo se admiran.  



                                                  Antonio Ramírez, Pléyades, 1973, óleo sobre tela.  




   Antonio Rodríguez Luna, Antojo, 1973, óleo sobre tela.  

 


Vista de exposición con obras de Rufino Tamayo, Rodolfo Nieto, Arnaldo Coen, Fernando García Ponce, Kasuya Sakai, Helen Escobedo.  

 

sábado, 13 de diciembre de 2025

El arte hoy: inversión y contexto

 



El arte hoy: inversión y contexto

Blanca González Rosas / 13 de diciembre 2025

Definido por el mercado e inmerso en una excesiva sobreproducción, el arte, en la actualidad, se caracteriza por una indefinición teórica y creativa que ha derivado en la sustitución del pensamiento por el contexto. Un contexto expandido que abarca lujo, inversión, negocio, coleccionismo y distinción social. Un contexto protagónico que  utiliza la identidad simbólica del arte para generar espejismos que fortalecen su mercantilización.


              Mike Winkelmann (Beeple), Regular Animals, 2025, instalación robótica. Rostros creados por Landon Meier 

https://www.dw.com/es/perros-rob%C3%B3ticos-con-rostros-de-musk-y-bezos-causan-revuelo-en-art-basel/a-75078109

        Dos eventos efectuados en los últimos meses de 2025 confirman la importancia de reflexionar sobre la identidad actual del arte: las subastas de Sotheby’s realizadas en Nueva York a finales de noviembre, y la semana de arte en Miami que se desarrolló la primera semana de diciembre.

          En lo que se refiere a las subastas, la adquisición de pinturas por miles y cientos de millones de dólares sorprende más por la ausencia de cuestionamientos que por las cantidades.  ¿Qué elementos o características puede tener una pintura para alcanzar esas cotizaciones?   El 18 de noviembre, el retrato de Elisabeth Lederer realizado por el pintor austriaco Gustav Klimt entre 1914 y 1916, se vendió en 236 millones, 360 mil dólares. El 20 de noviembre, la pintura “El sueño” (La cama) que pintó la mexicana Frida Kahlo  en 1940 alcanzó una cotización de 54 millones, 660 mil dólares. Ambas ventas fueron mencionadas con admiración en numerosos medios de comunicación impresos y digitales. Las información se centró en el precio alcanzado y en algunos casos, en la historia de las piezas.  La reflexión o el análisis sobre el significado social y económico de las subastas, no fue un tema a tratar.

          El deslumbramiento que ocasiona el exceso de millones de dólares, ha inhibido la reflexión sobre la ética de las cotizaciones que alcanza el arte en la actualidad, ya sea en las subastas o en las ferias de arte más potentes. Inclusive, se soslaya que algunas de las ventas millonarias no son un éxito. Como “El sueño” de Frida Kahlo que no alcanzó el rango más alto de 60 millones de dólares establecido por la subastadora. Además, en la puja final, sólo dos personas estuvieron interesadas aun cuando era una excelente oportunidad para adquirir una obra que, al haber salido de México antes de la declaratoria de toda la obra de Frida Kahlo como monumento artístico,  no tiene las limitaciones que señala el decreto publicado el 18 de julio de 1984 en el Diario Oficial.  

          Otro aspecto interesante de la fama y cotización de las obras de Frida Kahlo, es que no han repercutido en la construcción de valor del arte moderno mexicano y, tampoco, han incrementado su demando y cotización.  

          En el rubro del arte contemporáneo, la indefinición de la identidad artística se devela en las coyunturas feriales. Organizadas a partir de una feria-madre de relevancia económica y mediática, las semanas de arte congregan eventos satélite que transparentan las jerarquías que existen en el ecosistema artístico. Y aunque el valor artístico de los productos que ofertan se “percibe” diferente, existen obras que podrían estar en varias ferias, tanto en las de más prestigio como en las marginales. Por lo mismo, en las coyunturas feriales se evidencia el protagonismo que tiene el contexto en la construcción de valor simbólico y económico. La sensación de lujo, exclusividad y riqueza se introyecta en la dimensión estética personal sustituyendo el arte por su contexto. 

          Para la definición del contexto, la comunicación mercadológica es esencial. Sumamente eficiente y profesional, Art Basel destaca en la elaboración de sus boletines de prensa. Desde el primer día, informan sobre el éxito de las ventas señalando galerías, obras y precios. Diseñada como un producto de lujo artístico y alta inversión en arte, Art Basel, en su reciente edición realizada del 3 al 7 de diciembre en Miami, demostró su potencial para construir arte. Atentos a la innovación, inauguraron una sección denominada “Zero 10” que tiene la misión de explorar la intersección entre el arte, la tecnología y la cultura contemporánea. Y si bien la pieza principal que presentaron es de una aguda inteligencia, también confronta la identidad actual del arte.

          Producida por el diseñador gráfico estadounidense Mike Winkelmann, (Beeple) –creador del collage digital “Everydays: The First 5000 Days” que fue subastado en 2021 por la casa Christie’s como NFT, por 69 millones, 346 mil dólares-, la pieza que presentó en Miami es una instalación que, bajo el título de “Regular Animals” (Animales comunes) , está conformada por seis robots con cuerpo de perro que caminan aleatoriamente dentro de un corral.  Cada uno tiene un rostro hiperrealista realizado por el artista en máscaras Landon Meier, que reproduce las facciones de Pablo Picasso, Andy Warhol, Jeff Bezos, Elon Musk, Mark Zuckergerg y el mismo Beeple. Personajes que, según Beeple, han determinado la manera de mirar el mundo. Para enfatizar esta idea, los robots toman fotos del entorno, las reinterpretan en un lenguaje visual creado con inteligencia artificial para cada personaje, y defecan las impresiones tirándolas al suelo. Además de creativos, todos los personajes han sido sumamente exitosos en el ámbito económico. 

          ¿Qué criterios convierten esta pieza en una obra de arte? Formalmente, los robots no ofrecen alguna propuesta interesante y el mensaje es demasiado simple ya que los rostros tienen una factura muy precisa. Y si bien lo atractivo está en la manera directa y escatológica con la que se evidencia el poder que han tenido estos personajes para imponer percepciones del mundo, la pieza no critica ni descalifica, únicamente sugiere. ¿En realidad Picasso y Warhol determinaron una manera de ver el mundo tan global que pueden compararse con los gigantes tecnológicos? Y Beeple, ¿ha llegado a una cima creativa del nivel de los personajes seleccionados?  

          Divertida y llamativa, “Regular Animals” podría formar parte de una feria o museo de tecnología.  Si estuviera en uno de estos recintos, ¿sería percibida como arte?         

Gustav Klimt, Retrato de Elisabeth Lederer, 1914-1916, óleo sobre lienzo, 180,4 x 130,5 cm

https://es.wikipedia.org/wiki/Retrato_de_Elisabeth_Lederer

 

Frida Kahlo, El sueño (La cama), 1940, óleo sobre tela, 74 x 98.5 cm

https://wikioo.org/es/paintings.php?refarticle=9GEVLM

       


domingo, 28 de marzo de 2021

 EL PRECIO DE UN TOLEDO

La subasta fue más interesante de lo que esperábamos. 

    Realizada ayer sábado 27 de marzo como el segundo evento de la Galería Proceso, la subasta de 13  esténciles de Francisco Toledo de la Colección Norman Bardavid exige reflexión y análisis sobre dos aspectos esenciales: el valor-precio que le dan los mexicanos a un artista como Francisco Toledo, y el papel que juega la filantropía en la promoción artística

    Filántropo y activista en la cultura de paz, Norman Bardavid arriesgó el valor económico de su colección, al decidir que se realizar la subasta de base $0.00  pesos aun cuando había muy pocos registros para participar en la puja.  

    Cómo él mismo señaló, tenía un compromiso con la Revista Proceso, con el periodismo libre -ya que el 30% del precio final significaba una donación para Proceso-,  y con el muy reducido público interesado en adquirir una excelente pieza firmada por el prestigiado artista Francisco Toledo (1940-2019). 

    No es desconocido que la firma de un artista que ya trascendió puede llegar a cotizarse mucho más alto que cuando está en vida. 

     Por lo mismo, los esténciles que diseñó Francisco Toledo -y que, además, pertenecen a la primera etapa del proyecto que impulsó para apoyar la producción de papel del entonces Taller Arte Papel Oaxaca en el año 2000-, tienen un valor especial y, por lo mismo,  deberían alcanzar una cotización de por lo menos entre $25 mil y $35 mil pesos. Y si bien es todavía un precio muy modesto -un artista mexicano  emergente puede vender sus obras a partir de $20 mil pesos o 1 mil dólares-, sería adecuado por respetar la solidaridad social que siempre manifestó el maestro: sus esténciles estaban dirigidos a un mercado más masivo.

     Sin embargo, es obvio que aun cuando en México la personalidad de Toledo es admirada, su obra no tiene todavía una cotización equilibrada a la calidad -originalidad, distinción, mexicanidad- de su creación. 

Sirva entonces la subasta de ayer para reflexionar sobre los valores que le damos los mexicanos a nuestros artistas mexicanos. 

    Por lo pronto, si bien la identidad filantrópica de Norman Bardavid adquirió un gran valor por su congruencia y solidaridad con la misión de democratizar el artefirma de Toledo se redujo  a cotizaciones entre $1mil 200  y $3mil pesos.    

    El arte, ya sea definido como ecosistema o como escenario, es un territorio imprevisible que parece imponerse con su propia autonomía. Por lo mismo, el destino de los esténciles que produjo Francisco Toledo en la primera etapa del proyecto destinado a apoyar al Taller Arte Papel Oaxaca, y que adquirió el coleccionista Norman Bardavid entre 2006 y 2007,  apenas empieza. 

domingo, 21 de marzo de 2021

 ABSTRACTO: ¿UN TÉRMINO EN DESUSO? 

Los vínculos entre la pintura y el pensamiento conceptual han convertido al término "abstracto" en una palabra que no logra describir las intenciones artísticas de aquellos creadores que no hurgan en la pintura sino en la idea.

Si los "murales a distancia" de Sol LeWitt se definen únicamente como una narrativa abstracta se altera el sentido de su propuesta. 

Lo mismo sucede con la obra de Vicente Rojo, el mexicano que llegó en 1949 de Barcelona. Protagonista indispensable del diseño gráfico y la edición de libros y revistas. Creador de signos pictóricos y escultóricos que oscilaban entre lo oculto y lo simbólico 

Revista Proceso, No. 2316 • 21 de marzo de 2021

https://publicacionesdigitales.proceso.com.mx/library

domingo, 7 de febrero de 2021

 

 LA SEMANA EN UN BLITZ

Martes 9 de febrero: subasta de piezas prehispánicas en la casa de subastas Christie’s en París.

Exigir la repatriación de las piezas es una de las tantas simulaciones que caracterizan a la Secretaría de Cultura que, con Alejandra Frausto como titular, se caracteriza por un discurso populista en el que mucho se dice y muy poco se hace. 

Más importante que el pasado, es el presente de tantos trabajadores de la cultura que no han recibido apoyos a pesar de que la Secretaría de Cultura Federal cuenta con por lo menos 3 mil millones de pesos para el perverso Proyecto Chapultepec.