domingo, 25 de enero de 2026

 

La colección Gelman-Santander

Blanca González Rosas / 25 enero 2026

¿Contradicción, arbitradiedad o renovación

en la gestión gubernamental de monumentos artísticos?



             Inauguración de FITUR 2026 con México como país invitado. En el centro de la foto, los Reyes de España y, a su derecha, la Secretaria de Turismo de México, Josefina Rodríguez Zamora y el embajador de México en España, Quirino Ordaz Coppel. (Fotografía publicada en el portal nitu.mx, Noticias de la Industria Turística)

 

El pasado miércoles 21 de enero, mientras numerosos funcionarios del gobierno mexicano festejaban en Madrid el inicio de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) con México como país invitado -realizada del 21 al domingo 25-, directivos del Banco Santander, en la misma capital de España, dieron una noticia que devela el deterioro de la gestión gubernamental del arte en nuestro país: la Fundación Banco Santander será la responsable de gestionar “a largo plazo” el acervo de arte mexicano de la Colección Gelman. 160 piezas que destacan por la presencia de obras relevantes de artistas declarados  monumento artístico como Frida Kahlo, Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y María Izquierdo. Especialmente notable en este acervo es la presencia de Frida Kahlo con 18 obras, entre las que se cuentan algunas de sus mejores pinturas.  Durante el tiempo que la Fundación Banco Santander gestione la colección, se denominará “Colección Gelman Santander”

 

Frida Kahlo, Diego en mi pensamiento, 1943, Colección Gelman-Santander
(Fotografía Fundación Banco Santander)

           Iniciada a principios de la pasada década de los años 40’ por el matrimonio Jacques y Natasha Gelman (1909 Rusia-1986 USA; 1912 Checoslovaquia-1998 México) -en paralelo con otras dos colecciones, una de 81 piezas de arte moderno europeo donada en 1998 al Museo Metropolitano de Nueva York y otra de escultura prehispánica de la que no se tiene noticia- la colección de arte moderno mexicano ha tenido una historia accidentada y opaca.    Conformada en su origen por aproximadamente 95  piezas de 18 autores que destacan por su excelencia pictórica, la colección fue exhibida por primera vez de 1992 a 1998 en el desaparecido Centro Cultural Arte Contemporáneo, en la Ciudad de México. Gestionada por el estadounidense Robert Littman -director de este Centro desde su apertura en 1986 hasta su clausura en 1998, y albacea del testamento de la Sra. Gelman-, la colección, con nuevas piezas de arte contemporáneo mexicano, se exhibió de 2004 a 2008 en el también desaparecido Centro Cultural Muros en Cuernavaca, Morelos, México.

          Inmersa en un devenir de conflictos testamentarios y con una gran secrecía sobre su ubicación, la colección adquiere ahora una presencia pública a través de la Fundación Banco Santander que, en la información que dio a la prensa, menciona que la colección pertenece a la familia Zambrano, empresarios regiomontanos fundadores de la cementera Cemex.  A través de la información publicada a partir del 21 de enero, se ha informado que la familia Zambrano la adquirió en 2023. *

                  


Diego Rivera, Retrato de Natasha Gelman, 1943 Colección Gelman-Santander

(Fotografía Fundación Banco Santander)

 

La presencia “a largo plazo” de la Colección Gelman en España y la responsabilidad de su gestión por parte de la Fundación Banco Santander, devela características y ausencias de la política cultural mexicana que deben atenderse.

 Para empezar, es indispensable analizar y evaluar la pertinencia e impertinencia de la existencia de monumentos artísticos. Desde la subjetividad de su definición hasta las limitantes de libre circulación para la propiedad privada que establecen la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos y su Reglamento. Limitantes que han dañado la construcción de valor comercial de las firmas y que inciden en los derechos de propiedad de los coleccionistas.   

Y sin embargo, aun cuando es necesario actualizar y reestructurar las políticas en torno al patrimonio artístico, la vigencia de la Ley y el Reglamento mencionados exige que la Secretaria de Cultural Federal, Claudia Curiel, y la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, Alejandra de la Paz,  informen sobre los criterios que sustentan la “exportación a largo plazo” de las obras declaradas monumento artístico de la Colección Gelman-Santander. En el Capítulo III artículo 32 del Reglamento, se establece que “queda prohibida la exportación definitiva de los bienes artísticos de propiedad particular que hayan sido declarado monumentos”; en el artículo 34, se establece “que queda prohibida la exportación temporal de los monumentos artísticos (…) de propiedad particular cuya integridad pueda ser afectada por su transportación”.   Dado que es verdad que toda transportación puede generar daños, ¿cuál será el protocolo de protección para las obras declaradas monumento artístico si la Fundación Banco Santander decide exhibirlas en distintas sedes? Las obras de Frida Kahlo tienen una enorme demanda museística.

 Si ambas funcionarias asumieran su compromiso como servidoras de la ciudadanía mexicana, habrían dado a conocer, antes que la Fundación Banco Santander, los aspectos generales y particulares de su participación en  el acuerdo entre la familia Zambrano y la Fundación Banco Santander. Sobre todo, porque la Fundación mencionó que el proceso fue acompañado por ambas instancias.  Y en este contexto, sería conveniente conocer los criterios específicos que derivaron en permitir la exportación, a largo plazo, de obras tan espectaculares que desde hace 17 años no se exhiben en México.

Otro aspecto que evidencia el deterioro de la gestión gubernamental del arte, es la desconfianza o desinterés que tienen los coleccionistas para establecer convenios con instituciones nacionales.  Y no es para menos, ya que los coleccionistas no cuentan con leyes y reglamentos que protejan sus legados y  obliguen a las instituciones a cumplir los requisitos establecidos en los convenios.  Y además, ¿qué museos mexicanos tienen instalaciones y gestión de alto nivel internacional?  

Por lo pronto, dos colecciones mexicanas se encuentran ya en Madrid: la Gelman-Santander y la Pérez Simón.

              

                         


                          Frida Kahlo, Autorretrato con collar, 1933. Colección Gelman-Santander

                                                  (Fotografía Fundación Banco Santander)  

 

 

* Una excelente fuente para ubicar el origen, la historia y los conflictos de la Colección Gelman, es el reportaje de la periodista Judith Amador publicado en la revista Gatopardo en mayo 2025 (https://www.gatopardo.com/articulos/la-coleccion-gelman-el-tesoro-que-mexico-simplemente-dejo-ir)

 

 

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