La Colección Gelman-Santander abrió
la Caja de Pandora
de la gestión gubernamental de las artes visuales
Blanca Gonzál
La Secretaria de Cultura Federal, Claudia Curiel de Icaza, durante su participación en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum (Mañanera del Pueblo) correspondiente al lunes 30 de marzo 2026. (Imagen fija tomada de la transmisión, Torre13 Arte).
La constitución de la Colección Gelman Santander ha expuesto abiertamente el deterioro que sustenta la gestión gubernamental de las artes visuales en México.
Y si bien hasta ahora la participación ciudadana, a través de la iniciativa "Defendamos la Colección Gelman Santander, se había concentrado en
exigir que la Secretaría de Cultura Federal y el Instituto Nacional de Bellas
Artes y Literatura (INBAL) transparentaran los procesos de exportación temporal
de los monumentos artísticos que contiene la colección, a raíz de la información que se generó entre
el pasado viernes 27 y el domingo 29, el cuestionamiento deriva en el desempeño
profesional de Alejandra de la Paz como directora del INBA y Claudia Curiel de
Icaza como Secretaria de Cultura Federal.
Entrevistada
por la periodista Gabriela Warketing en el informativo matutino que conduce
bajo el título “Así las Cosas” en W Radio, Claudia Curiel, además de faltar al
respeto con ironía y tono retador a la ciudadanía que ha exigido transparencia,
dio información que, por su relevancia, debe precisar. En concreto, se trata de la definición de
“largo plazo” en la exportación temporal de monumentos artísticos.
Desde
el pasado 21 de enero, la Fundación Banco Santander dio a conocer que Banco
Santander alcanzó un acuerdo con la familia Zambrano, actual propietaria de la
Colección Gelman, para gestionar la colección a “largo plazo”. Este proceso, señaló la Fundación, fue
acompañado por la Secretaría de Cultura de México y el INBAL. Para definir el término “largo plazo”, la funcionaria señaló que “la Ley de monumentos
da autorización hasta por cinco años, dos años y tienen que regresar”. Al
margen de la ambigüedad de la respuesta, lo más relevante es que en la
legislación actual no se mencionan años en los plazos para las exportaciones
temporales. Ni en la Ley Federal sobre Monumentos Arqueológicos, Artísticos e
Históricos, ni en su Reglamento, ni en las Declaratorias de los monumentos
artísticos, ni en el Manual de Procedimientos para la Autorización de
Exportación Temporal de Obras Plásticas Declaradas Monumenos Artísticos e
Históricos. Lo que se menciona respecto a los plazos, se encuentra en el
artículo 37 del Reglamento de la Ley mencionada, estableciendo que “el plazo de exportación
temporal de monumentos artísticos (…) será determinado por el instituto
competente tomando en consideración la finalidad de la misma”. O sea, que es el INBA la instancia que tiene
el mandato de establecer los plazos.
¿Cuál es la ley que autoriza plazos hasta de
cinco años a la que se refiere Claudia Curiel? Es indispensable que lo aclare no
sólo porque es muy cuestionable que una Secretaria de Estado desconozca la
legislación que rige su sector sino, también, por la información que se publicó
el domingo 29 en el periódico Reforma.
Bajo el título de “Permiten hasta
2030 salida de Colección”, el periodista Francisco Morales V informó que los
monumentos artísticos de la Colección Gelman Santander tienen permiso para
permanecer en el extranjero hasta septiembre de 2030. Como fuente de
información cita el convenio firmado con fecha del 7 de enero 2026 entre la
familia Zambrano, la Fundación Banco Santander y Alejandra de la Paz, directora
del INBAL.
Ante
la existencia de este convenio surgen cuestionamientos que, como servidora
pública, debe aclarar Alejandra de la Paz. Para empezar, ¿cuáles son los
criterios que sustentan su decisión de aprobar la exportación de 30 monumentos
artísticos durante cuatro años cuando, generalmente, las aprobaciones son por
dos años? Si desde enero de este año
sabía que la colección iba a exportarse durante cuatro años, ¿por qué no lo
informó públicamente desde entonces? Y por último, si el convenio establece que
la colección estará bajo la administración de la Fundación Banco Santander
hasta septiembre 2030, ¿qué significa que Claudia Curiel haya afirmado en la
entrevista con Gabriela Warketing que “se están haciendo gestiones para tener
en 2 o 3 años la “exposición” otra vez en México”. A simple vista parece que no
hay coordinación entre el INBAL y la Secretaria de Cultura Federal.
Sustentada
en opacidades, imprecisiones, contradicciones y normativas que inhiben la
construcción de valor económico para el arte mexicano -con excepción de Frida
Kahlo, los monumentos artísticos tienen una cotización muy baja-, la gestión
gubernamental de las artes visuales requiere una reestructuración. ¿Tendrán las
actuales funcionarias la formación profesional que se necesita para realizarla?
Nota: El día de hoy lunes 30 de marzo, se presentó Claudia Curiel en la
conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum (La Conferencia del
Pueblo). Aun cuando el tono fue muy
diferente de la agresividad que manifestó con los ciudadanos el pasado viernes
27, las imprecisiones continuaron. En la entrevista con Warketin afirmo que la
colección tenía 40 obras con declaración de monumento artístico, en la
“mañanera” de hoy señaló que son 30. Y
con respecto al número total, si la información oficial de la Fundación Banco
Santander ha indicado que son 160 piezas, ¿cómo es que ahora tiene 30 más 200
obras de otras épocas?


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